Los miedos que vienen con tener un segundo hijo

En un segundo embarazo pueden aparecer sentimientos como la culpa, el miedo y la angustia
En un segundo embarazo pueden aparecer sentimientos como la culpa, el miedo y la angustia.

El segundo embarazo se vive de manera distinta, sin tanto libro, un poco más relajada porque “ya tenemos experiencia” pero con miedos que, muchas veces son muy distintos a los miedos que se tuvieron con el primero. Ya no se teme, por ejemplo, al “¿sabré por qué llora?” sino que el temor y la inseguridad tienen más que ver con la disponibilidad, los tiempos y la relación con este nuevo bebé y con su hermanito mayor.

El punto está en que cuando nace el primer hijo, una se entrega por entero. Todo el tiempo y todas las energías están disponibles para ese primer bebé que nos convierte en madres y cambia nuestra concepción del mundo y de nosotras mismas. El miedo con el segundo se basa en que una sabe que no contará con la misma disponibilidad. Hay que dividirse pero… Si los dos lloran al mismo tiempo, ¿cómo consolar a ambos? Si estoy amamantando, ¿cómo jugaré con el más grande? ¿Cambiará el nuevo bebé la relación con mi primer hijo? ¿Seré menos cariñosa con el segundo?

En mi caso, me aterraba alterar el vínculo que tenía con el primero, yo siempre me entregué por completo a él y los dos siempre fuimos muy cercanos. ¿Qué pasaría con la llegada de un hermanito? ¿Sufriría? ¿Sentiría que nos alejamos, que ya no es lo mismo? ¿Qué haría cuando me pidiera que lo alce y no pudiera por tener a su hermanito en brazos?  El solo imaginar su carita de pena me estrujaba el corazón. También temía por mi vínculo con el nuevo bebé. Ya durante el embarazo sentía culpa porque -como estaba ocupada cuidado del pequeño futuro hermano mayor de dos años- no estaba tan al pendiente del embarazo y, por ejemplo, no leía todas las semanas como crecía mi bebé, no tuve su cuartito listo con mucho tiempo de anticipación o no le tejí prendas (todas cosas que con el primero sí hice).

La gente de mi entorno me recomendaba que “le preste mayor atención al más grande porque sufre más; el bebé no se da cuenta”.  ¿Significaba eso que desplazaría al recién nacido por atender a su hermano mayor?

Si estás en tu segundo embarazo y tu mente y alma entiende de lo que estoy hablando déjame decirte que por suerte estas emociones se van acomodando y los miedos van desapareciendo cuando, finalmente, nace “el segundo”.

La edad del primer hijo influye

Seguramente los miedos de los que hablo no serán iguales si el primogénito tiene 2 años que si tiene 6. Un niño de 6 es más independiente y no requiere de una atención constante de mamá, tiene sus amiguitos y sus propios intereses por lo que una contará con más tiempo para el nuevo bebé. Por el contrario, un pequeño de 2 aún necesita mucho de mamá y papá para todo y puede sentirse asustado, triste o celoso si no recibe la misma atención que recibía antes de convertirse en hermano mayor por lo que es importante que encontremos espacios de mimos extra y atención exclusiva.

Si ha pasado mucho tiempo desde el primer embarazo, el miedo tendrá más que ver con nuestra edad, con que estamos más grandes y con cosas del tipo “¿tendré la misma paciencia o energía que antes?”

Con el segundo el amor no se divide, se multiplica

El amor nunca se divide, el amor se multiplica. Esa es su riqueza: suma y multiplica, nunca resta y divide. Con la llegada de tu nuevo hijo todo se reacomoda y no hay por qué descuidar a nadie. La verdad es que no sé bien cómo, pero el tiempo alcanza para que puedas tener tus propios momentos con cada uno de tus hijos.

En mi caso fuimos aprendiendo y estableciendo nuevas rutinas con el más grande que, de repente, se convirtió en todo un hombrecito. Si tenía en brazos a uno y el otro quería “upa” también, nunca me faltaron fuerzas para tener en brazos a ambos…quizás no estaban muy cómodos pero estaban -mejor dicho, estábamos- felices y eso es lo que contaba.  La pequeña tenía sus tiempos de pecho y el más grande no perdió sus momentos propios.

Hoy somos una familia de 4 unida y feliz.  Completamente feliz.

Si estás en tu segundo embarazo con este mix de emociones, relájate y confía en que todo fluirá de la mejor manera.

Karina Jurgensmeyer

Nací apasionada por la escritura. Es maravilloso como escribiendo se pueden transmitir experiencias y pensamientos al punto de hacerlos vívidos por el lector. Soy venezolana pero me crié en Argentina y ahora vivo en California, Estados Unidos. La geografía no me impidió hacer lo que me gusta y he trabajado en prensa de espectáculos, en redacción de noticias y de contenidos diversos para distintos sitios web. Soy una afortunada y quiero compartirlo contigo.

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>