¡Saltando sin parar! Fomentando la actividad física en los más pequeños.

¡Saltando sin parar!

Cuando tienes un ‘toddler’, te acostumbras a que ya no caminas tranquilamente, tienes que esperar a que de saltos. Si va de la mano contigo y con otra persona, aprovechará para agarrarse bien y  saltar con mayor impulso. Si lo has llevado a un saltarín o sitio para saltar, te dirá que quiere ir todos los días. Si tienes un trampolín en casa, pasará diciéndote que por favor lo dejes usarlo cada rato, no le importará si hay mucho viento, hace calor o empieza a hacer frío afuera.  Si vas caminando por el ‘mall’, ya no caminarás con tranquilidad, porque saltarán y saltarán. Es una etapa, pero te están diciendo que tienen y necesitan quemar mucha energía.

Esa energía que parece recargarse con las siestas y se renueva cada día a la hora de levantarse, y que hay que ayudar a canalizar. Lo mejor que podemos hacer como padres es fomentar la actividad física y el ejercicio en los niños. Cuando decimos ejercicio, no quiere decir que tenemos que inscribirlos de inmediato a la práctica de un deporte o a unas clases de gimnasia. Se trata de promover ciertos momentos diarios para que ellos se muevan, exploren, jueguen libremente, corran, liberen esa energía y que en ocasiones se duerman cansados, pero felices por todas las aventuras que han vivido.

El ejercicio ayudará a nuestros hijos a aprender a usar los músculos y desarrollar coordinación. Todos, pueden moverse, no necesariamente deben estar sentados o acostados en sus coches, sillas o cunas o mirando la pantalla del televisor, tabletas electrónicas o videojuegos.  En casa puedes usar los columpios, resbaladeros, bicicletas, balones o ir regularmente a un parque.

Los recién nacidos hasta el año de edad podrían jugar en el piso con una cobija y juguetes, cambiar su posición, ayudarles a mover sus piernas y  su cabeza, mostrarles texturas, colores que les llamen la atención y puedan alcanzar. Cambiar su entorno y dejarlos explorar será muy productivo.

A los infantes (1 a 3 años) les encantará el parque, pero también bailar, escuchar música y moverse, jugar con la pelota, al escondite, con el triciclo o simplemente apoyar en tareas de la casa como poner la ropa sucia en la cesta o la lavadora, organizar la mesa y recoger juguetes mientras se canta una canción.

Los preescolares (3 a 5 años) podrían hacer muchas actividades saltando, corriendo por el patio, promoviendo el equilibrio, construyendo obstáculos y alentándolos a que los pasen, entre otras opciones.

El ejemplo ayudará si hace parte de las rutinas de la familia. Toca promover paseos, excursiones, caminar o nadar juntos, pero no te olvides de invitarlos a trabajar en el jardín o a colaborar en las tareas del hogar.

Elvia J. Towers

Soy una colombiana que vino a Estados Unidos para construir una familia. Soy comunicadora social y periodista con un master en proyectos de desarrollo social y otro en educación y TIC- elearning. Amo todo lo que tenga que ver con tecnología, educación, fotografía, cocina y sobre todo el tiempo que puedo dedicarle a mi hogar y a mi hija.

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